Reflexión acerca de "V de Vendetta"

Portada de V for Vendetta 
por  Lloyd. Retocada para
una de las últimas ediciones en  español
por parte de PlanetaDeAgostini
    Serie limitada, de 10 comic-books, reconvertida a novela gráfica para el sello Vertigo de DC comics. Esta obra maestra del arte secuencial, realizada por Alan Moore, al guión, y David Lloyd, a los lápices, ha recibido el Premio Eagle (el más prestigioso de Inglaterra) al Mejor Guionista, así como  nominaciones a Mejor Serie Nueva en los Premios Eisner y Mejor Guionista y Mejor Serie Limitada en los Premios Harvey.
     Además, fue adaptada al cine (2006), al teatro (2000) y ha inspirado a diversos músicos y bandas.

     A grandes rasgos, podemos decir que su temática la situaría en el ámbito de la Ciencia-ficción e intriga. En la que se nos previene contra los peligros que engendra la corrupción, el control, la manipulación y la represión, a la vez que explora los riesgos del extremismo, tanto en el caso de un gobierno que abusa de su poder como en el de un individuo que se toma la justicia por su mano.

    La historia comienza un 5 de noviembre de 1997, en una Inglaterra ficticia que se recupera de una III Guerra Mundial. La población vive segura pero sometida a un partido único que ha convertido el país en un Estado fascista. En este escenario, aparece un misterioso individuo que se hace llamar “V”, un revolucionario anarquista, que ataca a intereses y agentes del Estado. “V” siempre aparece disfrazado de Guy Fawkes, personaje histórico británico que el 5 de noviembre de 1605, intentó volar el parlamento británico y acabar con el Rey Jaime I, en venganza por la persecución de los católicos en el Reino Unido. Desde entonces el 5 de noviembre es conocido y celebrado en la historia de Inglaterra como el Día de Guy Fawkes.
    Moore y Lloyd estuvieron influenciados por el período político que les tocó vivir. “Nuestra actitud hacia el gobierno ultraconservador de Margaret Thatcher fue uno de los motivos que nos empujó a crear el estado policial y fascista británico de Vendetta -explica Lloyd-. La destrucción de este sistema era la causa primordial para la existencia de V”. Además, V de Vendetta, al presentar un mundo postnuclear fascista con campos de concentración y cámaras de televisión controladas por un líder mesiánico y de físico vulgar  se inscribe en la línea de las novelas 1984 de George Orwell, Un mundo feliz de Aldous Huxley y Farenheit 451 de Ray Bradbury, tres obras que presentan la rebelión de individuos frente a estados totalitarios que controlan todos los aspectos de su vida y pensamiento en una hipotética sociedad no tan lejana. Como ellas, V de Vendetta se sitúa en un escenario futurista  y tiene un mensaje de profundidad política de fondo.
    

V for Vendetta # 1 por LLoyd.

   Tiene como precedentes a personajes literarios como El conde de Montecristo o series televisivas como El prisionero, sucesos históricos (Segunda Guerra Mundial), o iconos culturales como El Fantasma de la Ópera, La Sombra, El Zorro o Robín Hood.

     Pero, ¿Quien es “V”? ¿Por qué busca venganza? La respuesta la conoceremos gracias a Evey, una joven de 16 años que se vio obligada a prostituirse para seguir adelante y que fue rescatada, por el misterioso “V”, de ser violada y asesinada por los mal llamados “agentes del orden” del Estado. Mediante la interacción de ambos personajes se nos irá desvelando el pasado y objetivos del misterioso protagonista de la historia y vamos conociendo mejor este hipotético futuro.

     Además de su valor gráfico y literario, V de Vendetta tiene potencialmente una función social, en tanto que provoca reflexiones. Nos posibilita profundizar en complejas ideas y temas como la responsabilidad individual del poder que delegan las personas en su gobierno, y qué medios son necesarios o aceptables para acabar con una tiranía. Plantea muchas cuestiones fascinantes, pero no proporciona respuestas fáciles.

V for Vendetta # 7 por LLoyd.
   Si bien podemos decir que es un cómic que versa sobre la agitación de conciencias; sobre recordarnos que somos animales políticos (Aristóteles). No olvidando así que, para mantener el “estado de las cosas”, hace falta una implicación permanente en la cosa pública.

    Es un cómic duro donde cuesta trabajo asimilar que V sea un héroe (se le presenta en el primer capítulo como “El Villano“), pues su papel de víctima en un campo de concentración y la -aparente- adquisición de habilidades mentales lo transforman en un paladín enfrentado a la sociedad totalitaria que ha hecho de él un monstruo inteligente y vengativo, pero también en un iluminado que acusa al hombre de la calle de permitir la instauración de la hecatombe y al que amenaza con eliminar si no consigue promover un cambio. V no tendrá reparos en matar a sangre fría, llegando incluso a la tortura física y psicológica de su pupila Evey, porque sabe que sin dolor y trauma no es posible el cambio. Lo que, en el fondo, no viene a ser sino una forma de enseñarle a un ser humano que es en su ser reside la obligación y la capacidad de realizar elecciones, de definirse a través de las mismas y, en definitiva, de tomar partido.

Portada del recopilatorio
for Vendetta (Jan. 1, 1990)
por David LLoyd.
   Opinamos, que es un gran acierto que jamás veamos su verdadero rostro, ya que lo que de verdad importa en el personaje no es su verdadera identidad, sino lo que representa. El sonriente rostro inexpresivo de la máscara de V es a la vez mueca de desprecio y amenaza así como reflejo de la incomodidad que busca producir para hacer tambalear las convicciones no sólo de los personajes de su historia, sino de los lectores que buscan identificarse con el justiciero pero no son capaces de cortar con lo socialmente establecido que los coarta y, a su vez,  los protege. De hecho, parece que se tiende a la sociedad que describen los autores, a saber: Una sociedad acomplejada y aburguesada, a la que no le importa nada de lo que sucede en el mundo, a la que no le importa perder sus derechos como ciudadano, mientras se sienta protegida en su propio hogar. Lo que les hace caer bajo el yugo de unos gobernantes sin escrúpulos que usan la tecnología y recursos humanos de que disponen para dormir a sus ciudadanos. Esta situación nos aterra pero al mismo tiempo el relato nos otorga la esperanza de que haya alguien que nos obligue a pensar y reaccionar. Esta obra es, pues, capaz de incitar, al mismo tiempo, terror y esperanza.

V for Vendetta # 8 por LLoyd.
   Destacar como V le enseña a Evey su visión de la libertad y del verdadero significado de la palabra anarquía que ha menudo se equipara con desorden y caos pero si nos vamos al diccionario vemos que Anarquismo se define como la doctrina política y social que defiende la completa libertad del individuo, la supresión de la propiedad privada y la abolición del Estado. Luego Anarquía se entiende como ausencia de gobierno pero no de orden.
    Hasta ahora hemos visto que V es un anarquista. Ahora bien, ¿Qué clase de anarquismo? Mucho coge, por ejemplo, del anarcoindividualismo existencialista heredero de Max Stirner, que rezaba que “el Estado es en el sentido filosófico un represor en tanto en cuanto restringe una libertad individual que sólo debería ser coartada y regulada cuando se afecta la libertad del otro“.
    Referencias a las distintas ramas del anarquismo aparte, V de Vendetta, está poblada de alusiones y guiños a distintas corrientes filosóficas. Por ejemplo, en la organización de este Estado dictatorial pueden rastrearse trazas del famoso Leviathan de Hobbes, en el que se renunciaba a la separación de poderes en aras de fortalecer el orden público, la capacidad de maniobra y el control por parte de un Estado Centralizado y personificado por un único soberano.
V for Vendetta # 6 por LLoyd.
   De manera similar a lo que, en la segunda parte del Quijote, ocurre con Sancho Panza; Evey, a la mitad de la obra, se acerca a las ideas que su tutor le plantea, al pasar por el infierno de un  campo de concentración,  y comprende así, en carne propia, la necesidad de las acciones de su mentor, después de un proceso que puede ser llamado “liberación” y no “adoctrinamiento” o “lavado de cerebro” porque su mente se abre al mundo y no al revés. Llegado el final de la historia; cuando Evey toma el lugar de V, una nueva interpretación de la obra se hace posible. Deja de ser entonces, el individuo luchando por sus ideales, y pasa a ser la encarnación de un ideal utópico que cobra vida e importancia en ese contexto. Es entonces cuando la población descubre en él y en sus actos, el valor de la libertad. La utopía comienza a tomar forma, y se produce un estado de caos y desenfreno total frente a la libertad obtenida de golpe y porrazo. Queda fuera de la historia la llegada del verdadero y voluntario orden.
    Al final, el panorama que se nos presenta es más apocalíptico que al principio y, sin embargo, el lector probablemente lo acogerá con Optimismo. Esta doblez sirve perfectamente para ejemplificar la gran cantidad de elecciones morales presentes en este cómic, el cual, permanentemente, incita a preguntarse cuestiones como: ¿Debemos  callarnos lo que pensamos únicamente porque nos conviene?, ¿Está la supervivencia por encima de nuestra dignidad?, ¿Preferimos la injusticia de un orden sin libertad o el riesgo constante de un caos sin control?, ¿Es posible ser libre sin estar seguro?, ¿Hasta dónde estaríamos dispuestos a desequilibrar esa balanza?
  
Bibliografía utilizada:
  • AA.VV.: Alan Moore. Retrato de un caballero extraordinario. Recerca Editorial, 2004.
  • Moore, Alan & Lloyd, David.: V de Vendetta. Ed. Planeta DeAgostini, S.A. Barcelona, 2005.
Páginas Web de Interés:

 

 

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